3 de noviembre de 2011

Informe final

Al concluir este trabajo, del cual se fue exponiendo paso a paso cada una de nuestras investigaciones, conclusiones y el desarrollo del trabajo en general hemos notado que en comparación con otros países subdesarrollados, la población de Argentina tiene, en general, mejores condiciones de vida. Sin embargo existen diferencias en las condiciones de vida según los distintos grupos de la población, según las provincias o zonas del país que se analicen. En la actualidad es posible analizar el funcionamiento del país y el bienestar poblacional a través de la evaluación de una serie estándar de indicadores. Entre los más utilizados están la cobertura de salud, el acceso a la educación, la calidad y el confort de la vivienda, el acceso a servicios de infraestructura básica, el gasto de los hogares y el nivel de pobreza, la cantidad de muertes y nacimientos cada mil habitantes, entre otros. Para reunir estos datos necesarios y a partir de ellos proceder a la evaluación general de las condiciones poblacionales e institucionales del país son necesarios los censos y encuestas. La principal fuente de información nacional es el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), siendo este un organismo estatal encargado de la elaboración de indicadores e indices sobre las condiciones de vida en las provincias y ciudades, herramienta fundamental en la evaluación de la manera de vivir de los argentinos en general y en diversas y especificas partes del territorio en su extensión.Entre los factores que analizamos para la realización del blog descubrimos que según el realizado por el INDEC en 2001, casi la mitad de la población argentina (48%) no tiene cobertura médica ni por una obra social tampoco por una empresa de medicina prepaga. Esto quiere decir que un poco más de 17 millones de personas pueden recurrir únicamente a la red de asistencia pública para atender sus problemas de salud. Este dato resulta relevante a la hora de evaluar las condiciones de vida de la población, ya que la oferta de asistencia pública de salud, que se brinda a través de hospitales y centros asistenciales, puede resultar insuficiente para responder de manera satisfactoria a la excesiva demanda, motivo que contribuye al deterioro de la salud (impidiendo el derecho a todo ciudadano de poder vivir una larga vida, sana y digna de un ser humano), disminuye la esperanza de vida y colabora con la marginación y exclución de sectores sociales y territoriales (sobre todo de las zonas rurales).















La Argentina es un país que tradicionalmente ha mostrado altos índices de escolaridad y grandes logros en materia de lucha contra el analfabetismo. La tasa de alfabetización es del 97,2%, una de las más altas de América latina. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en 2005, Cuba (99%), la Argentina (97,2%) y Uruguay (97%) encabezaban el nivel de alfabetización en Latinoamérica. La Argentina, por su parte, ocupa el puesto número 29 sobre un total de 142 países de distintos continentes.
Este es un indicador clave a la hora de analizar las condiciones de vida de la sociedad, ya que impacta, por una parte, en la población infantil, que se ve imposibilitada para adquirir conocimientos e integrarse a la comunidad, y por otro, en la formación de nuevas generaciones capacitadas para trabajar y desenvolverse satisfactoriamente en su medioEn tanto que ocho de cada diez argentinos terminaron la escuela primaria, sólo tres de cada diez finalizó la educación media. Esta brecha entre instrucción primaria y secundaria es actualmente una preocupación para los especialistas en educación, ya que se reconoce la necesidad de desarrollar una escolaridad obligatoria más extensa, que supere los niveles de la educación básica y alcance grados de perfeccionamiento y especialización mayores, acordes con los nuevos desafíos que presenta un mundo globalizado, caracterizado por el desarrollo de nuevas tecnologías.
















En las últimas décadas, especialmente durante la de 1990, disminuyó en el país, respecto a etapas anteriores, la participación del Estado en la producción de viviendas y creció la de las empresas privadas, con una oferta de inmuebles destinados principalmente a personas de altos ingresos.En general, se estima que existe un déficit de viviendas, tanto en cantidad como en calidad, especialmente para los sectores de menores recursos.ElCenso Nacional de Población, Hogares y Viviendas del año 2001 arroja datos en cuanto a la calidad de las viviendas y a la presencia de servicios e infraestructura habitacional. Al respecto, en la Argentina, 4 de cada 10 hogares tiene viviendas de calidad deficiente. Esto quiere decir que esas familias residen en casas, departamentos, casillas o ranchos que, por la deficiencia de su construcción, no brindan la protección y la seguridad necesarias para asegurar una buena calidad de vida.
El panorama de la pobreza es complejo y se manifiesta de muchas maneras, en la Argentina se utilizan principalmente el indicador de necesidades básicas insatisfechas (NBI) y la línea de pobreza (hogar cuyo ingreso le permiten mantener una alimentación básica, pero no le alcanzan para cubrir en forma elemental otras necesidades básicas) e indigencia (un hogar se halla bajo la línea de indigencia si no cuenta con los ingresos suficientes para cubrir una canasta básica para la alimentación), elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
La comparación de los datos de NBI de los últimos censos (1980 - 2001) evidencia el descenso continuo de los valores de ese indicador. Si se tiene en cuenta el dato más bajo, correspondiente al año 2001, éste representó 6.543.589 de habitantes con alguna necesidad básica insatisfecha, lo que significó que, aproximadamente, 2 de cada 10 argentinos vivía en condiciones insatisfactorias.
Si se toman en cuenta los datos de octubre del 2001, brindados por la Encuesta Permanente de Hogares, para los 28 aglomerados del país, el 38,3% de la población se encuentra bajo la línea de pobreza y el 13,6% bajo la línea de indigencia. Estos porcentajes muestran un sensible aumento a partir de ese año y hasta el 2003, donde alcanza los mayores guarismos. La crisis social que eclosionó en diciembre del 2001 está estrechamente vinculada a la situación de emergencia económica de amplios sectores de la población, que llevó al país a niveles de pobreza inéditos en toda su historia.
La lectura de los datos estadísticos a partir del 2003 advierte el descenso en la proporción de hogares carenciados. Entre el 2003 y el 2005 los indicadores de pobreza e indigencia disminuyeron en un 14% y 10%, respectivamente.


Además hemos comprobado que mientras en las zonas urbanas una de las características de las condiciones de pobreza es la falta de medios económicos de la gente para comprar lo que necesita o acceder a la oferta de servicios, en las zonas rurales a esto se le suma muchas veces el aislamiento espacial de los asentamientos rurales. Este aislamiento se debe a la falta de una adecuada infraestructura de servicios o a la gran distancia en que se encuentran respecto de las localidades donde la población puede proveerse de los servicios básicos.


Los indicadores de pobreza, como el de necesidades básicas insatisfechas, no sólo reflejan las diferencias entre provincias ricas y provincias pobres, sino que evidencian que las zonas rurales presentan, en proporción, mayor déficit y precariedad de recursos para la población que las zonas urbanas. Causa determinante de la densidad de población provincial, ya que en muchas ocasiones los sectores de la población por sus condiciones económicas y su aisalacion territorial emigran hacia las grandes ciudades, contribuyendo al aumento de las aglomeraciones urbanas, si y de los hacentamientos precarios (conocidos como villas miseria), sin obtener condiciones de vida dignas, pero accediendo a servicios públicos y a infraestructuras que por su ubicación les eran inaccesibles.
Una de las preocupaciones existentes en las diversas provincias y en los diferentes países es la taza de mortalidad infantil, la cual se relaciona con las condiciones de vida insalubres, la mala alimentación, la falta de salud y seguridad social y con el trabajo infantil, el cual, irónicamente es, además de un elemento componente de esta problematica es, así mismo, el resultado de los factores mencionados.
La existencia de trabajo infantil se vincula fuertemente a las condiciones de pobreza de las familias. La situación de vulnerabilidad social en que se encuentran algunas familias, dados los niveles de desempleo y exclusión social, deteriora el poder de contención sobre los hijos, de modo que éstos se convierten en miembros de la familia que pueden ayudar a obtener recursos para sobrevivir.
En la Argentina, el trabajo infantil presenta características diferentes en las áreas urbanas y las rurales.
El trabajo infantil urbano muestra como rasgos distintivos la informalidad e ilegalidad, es decir falta de protección y seguridad laboral. Esto obstaculiza tanto el acceso de los niños a la educación como a una atención adecuada de la salud. Sus modalidades más habituales son la mendicidad; la recolección de residuos en la vía pública (cirujeo); la venta ambulante; el reparto de estampitas u otros objetos en medios de transporte; la venta de productos o flores en bares y restaurantes; el trabajo en empresas y en talleres; el trabajo doméstico en hogares de terceros o en el propio en ausencia de los padres en forma habitual; la explotación sexual; el tráfico de drogas; los servicios a automovilistas en la vía pública (limpia vidrios, abre puertas, malabaristas, etc.) y el servicio de lustrabotas.

El trabajo infantil rural presenta características diferentes ya que el trabajo junto a los padres es la forma más frecuente de inclusión de los niños y niñas en las actividades laborales, principalmente en aquellas familias donde los adultos no trabajan por un salario sino por cantidad entregada (es decir, "a destajo"). Esta modalidad es muy habitual en la cosecha y en los primeros procesamientos de productos agrarios, en floricultores y horticultores.


Un indicador de condiciones de vida muy utilizado en los últimos años en distintos países del mundo y en organismos internacionales es, como hemos mencionado en páginas anteriores, el Índice de Desarrollo Humano (IDH), elaborado por el PNUD. Se construye a partir de tres dimensiones que se consideran básicas para el desarrollo humano:
  1. Tener una vida larga y sana. Para dimensionar este indicador se tiene en cuenta la longevidad, cuya estimación incluye la esperanza de vida al nacer (años) y la tasa de mortalidad infantil por causas controlables por el conocimiento médico actual.
  2. Poseer conocimientos necesarios para comprender y relacionarse con el entorno social. Se considera el nivel educacional, que incluye la proporción de alfabetización de adultos, la proporción de matriculación en los niveles primario, secundario y terciario, y la proporción de sobre edad, lo cual indica el porcentaje de alumnos con mayor edad de la teóricamente correspondiente al grado en el que están matriculados.
  3. Poseer ingresos necesarios para acceder a un nivel de vida digno. Para expresar este indicador se tiene en cuenta elproducto interno bruto real por habitante, o sea, el valor de la producción total de un país, dividida por la cantidad de habitantes y la tasa de empleo y desempleo, que muestra el porcentaje de personas con y sin trabajo. El Índice de Desarrollo Humano es un valor que varía del 0 al 1. A medida que la cifra se acerca al 1, el nivel de desarrollo humano se aproxima al óptimo.
    En el 2005, el promedio de la Argentina fue de 0,788. Este valor es considerado como representativo de un nivel de desarrollo humano favorable: posicionó a la Argentina en el primer puesto entre los países latinoamericanos y en el número 34 entre 177 países de todo el mundo. Pero los valores varían si se tienen en cuenta las diversas jurisdicciones del país. Según el informe, se pueden agrupar las jurisdicciones del país en los siguientes grupos: Ocho provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires superan el nivel promedio del total del país (0,788). Entre ellas se encuentran las patagónicas, con los siguientes valores: Tierra del Fuego con 0,826, Santa Cruz con 0,819, Chubut con 0,816, Neuquén con 0,801, Río Negro con 0,794, además La Pampa con 0,793; otras provincias con índice favorable son Mendoza con 0,790, Córdoba con 0,789 y, con el valor más alto, la Ciudad de Buenos Aires, con 0,836; Quince provincias presentan valores inferiores al índice nacional: entre ellas, Jujuy, Formosa, Misiones y Chaco se encuentran en la peor situación (con índices de entre 0,741 a 0,755). Pero aún existen diferencias regionales, encontrándose la región del norte en la situación menos favorable. Motivo por el cual se deben implementar medidas a corto y largo plazo y llevar a cabo planes sostenibles que impulsen a las zonas mas desfavorecidas a expandir el circuito económico predominantemente cerrado hacia el resto de la sociedad que no cuenta con los medios necesarios para ascender socialmente y establecerse dentro de nación (e incluso del mundo) con la honra y las condiciones de vida indispensables para obtener una calidad de vida digna. Para esto se debe manejar el gasto publico para garantizar la igualdad de todos los pobladores y la equidad social y económica, sin infringir los derechos a las necesidades básicas de los ciudadanos. Por que invertir en concluir con la desigualdad de oportunidades es una adquisición que dará frutos a largo plazo, contribuyendo con el contento poblacional y la estabilidad social y política del país, incluso, estimulando nuestra economía para el desarrollo de nuevas industrias y tecnologías.

2 de noviembre de 2011

Analisis de piramides poblacionales

Tucuman




Cordoba


Buenos aires


Análisis:

En base a las pirámides confeccionadas y a las realidades demográficas investigadas de cada provincia se puede llegar a la conclusión que hay un gran contraste socioeconomico entre las mismas.
La provincia de Tucumán posee una densidad poblacional de 42 habitantes por km2, siendo la mas densamente poblada luego de la Cdad. de Buenos Aires, presentando el 70% de población urbana y el 30% rural, de la cual el 33% es menor de 15 años de edad, el 61% media los 15 y los 64 años y el 6% es mayor de 65 años. Su taza bruta de natalidad es de 18,7 nacimientos c/mil habitantes, con una esperanza de vida de 71 años y con una población económicamente activa del 51%, de la cual el 85,67% se encuentra ocupada y el 14,33% desocupada o subocupada (sin remuneración fija).
Mientras tanto la provincia de Córdoba presenta una densidad de 18.6 habitantes por km2,su taza de natalidad es de 17,4 nacimientos c/mil habitantes, taza de mortalidad de 7,4 muertes c/mil habitantes y una taza de mortalidad infantil de 12,1 muertes c/mil habitantes vivos. Con una población economicamente activa del 62,5%, de la cual el 81,45% esta ocupada y el 18,55% esta desocupada o subocupada. Su población total es de 1.329.604 habitantes, siendo la segunda provincia mas habitada de la nación después de la Cdad. de Buenos Aires y presentando una esperanza de vida de 72.9 años.
La provincia de Buenos Aires presenta una densidad poblacional de 44,96 habitantes por km2 y una población total de 2.891.082 habitantes. Su taza de mortalidad infantil es de 7,9 muertes cada mil habitantes vivos, con una esperanza de vida al nacer de 75,91 años, Siendo esta la mas alta del país. Su población económicamente activa es del 51,2 %, de la cual el 86,4% esta ocupada, la subocupada es del 8,1% del y la desocupada del 5,5%.
Luego de proveer de un panorama general al lector acerca de nuestra investigaciones podemos compartir las conclusiones a las que hemos llegado. La diferencia entre estas provincias se basa en la calidad de vida que les garantiza la economía local, es decir, según la prosperidad económica de cada provincia se garantiza la prosperidad social, esto se denota al compararse los datos de ocupación y desocupacion con la esperanza de vida en cada una de ellas, y se podrá observar que en cada una hay una relación directa: mayor taza de ocupación laboral y menor desocupación da como resultado una mayor esperanza de vida al nacer para la población.

19 de octubre de 2011

Comparación de la población


Conclusión sobre las diferentes realidades demográficas

En base a los valores representados en los gráficos realizados, analizando ambas localidades, se reconoce a simple vista un mayor envejecimiento de la población en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En total la cantidad de habitantes de la Provincia de Misiones representan casi la tercera parte de la población total de la C.A.B.A. Esto se debe posiblemente, a la calidad de vida que se obtiene en cada uno de los territorios, en el primero se logra un mayor acceso de la población a la salud, motivo que aumenta la esperanza de vida y logra un mayor envejecimiento poblacional. Así mismo se vincula con la cantidad de habitantes totales pertenecientes a cada sitio, ya que muy posiblemente no toda la población de misionera permanezca en su lugar de origen sino que emigren a otros lugares en busca de mejores condiciones de vida, mientras que la C.A.B.A. recibe constantemente pobladores de diferentes provincias e incluso diferentes países que llegan hasta ella en busca de mejores oportunidades laborales, mayor garantía educativa y medica y mejores condiciones de vida, lo cual obliga al constante crecimiento de su área metropolitana. También cabe destacar que gracias al mayor acceso a la salud y a la educación publicas se consigue un aumento en el control de la natalidad debido a la mayor concientizacion poblacional y a la mas eficaz accesibilidad y disponibilidad de las herramientas de prevención sexual.

14 de octubre de 2011

Densidad de poblacion


La densidad de población se refiere a la distribución del número de habitantes a través del territorio de una unidad funcional o administrativa (continente, país, estado, provincia, etc).
Su fórmula es la siguiente:
\mbox{Densidad} = \frac{\mbox{Población}}{\mbox{Superficie}}
Como a nivel mundial las superficies usualmente se expresan en kilómetros cuadrados, la densidad obtenida comúnmente corresponde a habitantes por km². No obstante, en los países angloparlantes se suele utilizar la milla cuadrada como unidad de superficie, por lo que en ellos la población relativa es normalmente expresada por medio de hab./mi².Dentro de un mismo país, las regiones urbanas tienen una mayor densidad demográfica que las rurales. Sin embargo, en las comparaciones internacionales esto no siempre es así. (Por ejemplo, algunas zonas rurales de la superpoblada isla indonesia de Java tienen mayor densidad que algunas zonas urbanas de Europa.)
Los países o territorios más densamente poblados del mundo usualmente también son bastante pequeños y, en algunos, casos, se trata de ciudades-Estado. (como Macao en China, Singapur, o Hong Kong),  Por otro lado, entre las naciones con mayor población absoluta se destacan por su densidad Bangladesh, la India y Japón. En América Latina sobresalen Puerto Rico, El Salvador , Guatemala y Cuba.

Densidad de población por países, en habitantes/km².









Densidad de población mundial en 1994.


Ver Argentina, densidad de población. en un mapa más grande


Ver Argentina, densidad de población. en un mapa más grande

12 de octubre de 2011


IndicadoresBuenos AiresMisionesMendoza
Tasa de Natalidad 14,5
nacimientos/1000
habitantes
24,2
nacimientos/1000
habitantes
19,1
nacimientos/1000
habitantes
Tasa de Mortalidad 10,0
muertes/1000
habitantes
4,4
muertes/1000
habitantes
6,8
muertes/1000
habitantes
Tasa de Mortalidad Infantil 6,7
muertes/1000
nacimientos
19,6
muertes/1000
nacimientos
12,1
muertes/1000
nacimientos
Esperanza de Vida74,0 años72,7 años74,9 años

Cuadro Comparativo: Internacional


IndicadoresArgentinaMalíAlemania
Tasa de natalidad17,54 nacimientos/1.000 habitantes45,62 nacimientos/1000 habitantes8,3 nacimientos/1.000 habitantes
Tasa de Mortalidad7,38 muertes/1000 habitantes14,29 muertes/1.000 habitantes10,92 muertes/1.000 habitantes
Tasa de Mortalidad Infantil10,81 muertes/1000 nacimientos111,35 muertes/1.000 nacimientos3,54 muertes/1.000 nacimientos
Esperanza de Vida76,95 años52,61 años80,07 años


Conclusión :

El cuadro muestra las diferencias entre un pais del tercer mundo , un pais pobre y un pais del primer mundo.
Al tener distintas economias, repercute sobre los indicadores demograficos, como en el caso de malí al invertir menos en salud y educacion se nota la diferencia entre los distintos niveles sociales de los países. Además al tener que realizar trabajos duros para su salud se ven perjudicados en cuanto a calidad de vida y de longevidad. A medida que mejoran los sistemas de salud se ven los avances poblacionales . Esto se aplica tanto nacional como internacionalmente, es decir en los países ( Alemania) o ciudades (Bs. As.) mas desarrollados se obtiene una mayor esperanza de vida debido al mayor acceso a la salud de calidad, a la alimentación y al mas fácil acceso a fuentes de trabajo, otorgando esta ultima la posibilidad de decisión sobre los mismos contribuyendo a la disminución de las condiciones insalubres que se dan en los trabajos mas pesados. A sí mismo el acceso a la salud y la educación otorgan al rol de la mujer mayor independencia, lo que desemboca en un común de mujeres que intentan incertarse en el mercado laboral de la mejor manera posible, con el máximo de posibilidades y establecerse socialmente sin diferencias, sino llevando un rol social y laboral muy parecido al hombre. Para lo cual el estudio y el trabajo son factores fundamentales en las metas mencionadas y además en el control de concepción por medios anticonceptivos, alargando la edad para la procreación.
A diferencia de las realidades sociales en los países (Malí) o provincias (Misiones) mas pobres, los cuales como se puede observar en el cuadro muestran menor control prenatal, y peores condiciones de vida al ver mayor natalidad, mayor mortalidad y, naturalmente, menor esperanza de vida.
Así mismo se puede ver el desarrollo y la relación entre natalidad y mortalidad y la situación de prosperidad económica y bienestar o pobreza y precariedad poblacional que marcan los diferentes lugares.

3 de octubre de 2011

Informe " Programa Nacional de Garantía de Calidad de la Atención Médica"

A raíz del lanzamiento de la Alianza Mundial por la Seguridad del Paciente que realizó la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de brindar la mayor atención posible a la seguridad del paciente, concediéndole a éste mayor atención y cuidados; el Ministerio de Salud de la Argentina se sumó a la iniciativa desde el punto de vista del ofrecimiento de una mejor calidad de atención medica para todos los habitantes. Adoptando un accionar sólido y unificado, teniendo un alcance interprovincial e intentando alcanzar una articulación regional con los demás países miembros de la OMS de América Latina.Este proyecto llevado a cabo como país se basa en lograr la seguridad del paciente, es decir, evitar lo más posible las lesiones del mismo por medio de errores médicos cometidos.Para alcanzar las metas propuestas se están implementando capacitaciones continuas al personal de todos los hospitales y salas medicas del país;

incorporando conocimientos, pero por sobre todo la implementación de evidencias científicas en la práctica. Así mismo se lleva a cabo la medición sistemática de procesos y de resultados clínicos de acuerdo a su efectividad colectiva siendo la estandarización de estos procesos asistenciales
documentados, pero también se están realizando Guías de Práctica Clínica (GPC).

Estas últimas tienen como objeto ocuparse de problemas concretos y específicos de salud (desde
diagnósticos clínicos particulares hasta grandes síndromes o condiciones clínicas generales), intentado obtener el mejor accionar de los profesionales de la salud para cada caso, estando al tanto de otros casos que presentan características similares. Para garantizar una actuación adecuada en el momento oportuno de las etapas de la enfermedad, evitando, de este modo, el inicio de diversas patologías, la reducción de las complicaciones, mejoras en la calidad de vida y en el tratamiento a tiempo de lo pacientes y la reducción de costos asociados a etapas avanzadas de la problemática.

Teniendo en cuenta los indicadores demográficos hemos llegado a la conclusión de que el problema que busca atender es el acceso a la salud de la parte de la población (48%) que no tiene cobertura medica. Es decir, brindar una salud pública de calidad y no una salud precaria como única salida sanitaria de aquellas personas que no pueden tener acceso a la medicina privada (y que, incluso por sus condiciones de vida, más lo necesitan). El mismo se ha llevado a cabo para lograr una mejor atención de los argentinos y en función de ésta mejores resultados, que en conjunto, bien aplicados, lograrán reducir la taza de mortalidad. Así mismo este programa se artícula dentro de una red de planes que tienen como fin integral aumentar el índice de desarrollo humano (IDH) en el país, aportando un aumento en la longevidad; ocupandose notoriamente de contribuir con el incremento de la esperanza de vida al nacer de la población nacional y la disminución de la mortalidad infantil por causas controlables.

En el siguiente video se busca exhibir una realidad que se vive en el país, la de aquellas personas que no cuentan con un fácil acceso a la salud y la importancia de la misma con respecto al aumento de la esperanza de vida, en cuanto al rol fundamental que protagoniza, correspondiente a la disminución de la mortalidad infantil. Así como la importancia del compromiso médico y la relación de este con el paciente (factor clave y decisivo a la hora de actuar), cuyo propósito plantea alcanzar el programa elegido.


Aquí se deja a disposición del lector el enlace directo de la página del nombrado programa que encontramos en la pagina del Ministerio de Salud Nacional: http://www.msal.gov.ar/pngcam/

29 de septiembre de 2011

Indice

Primera publicación 
  • Informe sobre el "Programa Nacional de Garantía de Calidad de la Atención Médica". 
  • Cuadros comparativos: interprovincial e internacional. 
  • Mapa de la densidad poblacional nacional.
  • Comparación y división (según edad) de la población. Conclusión sobre las distintas realidades demográficas.
  • Análisis de pirámides poblacionales.
  • Informe final.